SUGAR WEED DADDY TO GO



Aquí ando, ya saben, en esos altos vuelos de los que me caracterizan, y fíjense que lo chidito de la mota en mí es que la aprovecho para pensar, analizar, cuestionar, y en ésas estaba cuando de pronto me emputé. Me emputé por qué no sé en qué vergas momento pasé de ser un señor a ser un puto sugar daddy para los morros. Digo, sé mi lugar, joven no soy y yo estoy muy contentillo con mi edad, pero no quiero ser Sugar Daddy de nadie, porque resulta que ése nomás suelta lana, regalos y viajes al morrito en cuestión, y estos lo agradecen con besos, sexo y caricias, es un común acuerdo sin necesidad de hablarse, porque cuando sí se habla es cuando te cobran y pagas, trabajo sexual, que le dicen, -me han contado-. Lo que no me han contado es cómo de los 38 años en adelante dejas de ser un señor cool para la gente joven y te conviertes automáticamente en un sugar daddy que ya no tiene derecho a pretender sentimientos en otras personas, ahora nuestra contribución a la sociedad es la de pagarle al monito o la monita por ser objeto sexual, fantasía erótica o algún pedazo de carne con el que ambas partes se complacen.

Ah qué huevos, a mí quién vergas me pregunto si quería ser Sugar?, nadie, pero pos’ como no me queda de otra, uno hace lo que puede y le busca, porque eso sí, el que busca encuentra, el pedo es que lo que encuentras dentro de estos menesteres es mucho sugar baby muy pendejito, muy hueco, esto no me lo han contado, me ha tocado tomar nota de fuentes directas, que le dicen. Pues bueno, dentro de esto, si lo que me quedaba era ser sugar pues mínimo diseñé una solicitud para sugar babies, porque si así se van a poner de mamones, pues que las cosas sean claras y con contrato y todo el pedo, porque la sociedad bruta cree que cuando pasas de los 38 en adelante ya lo único que puedes hacer es encontrar quién te haga el favor por meras necesidades básicas fisiológicas. Y como yo la neta no sería un buen partido para tener una relación estable, porque me da harta hueva, pues esta opción de ser sugar dad como que no se me hace tan descabellado el pedo.

Yo no estoy para andar enamorando gente, ni para enamorarme, eso ya lo hice en mi poesía, y esas cositas ya me dan mucha hueva, por un sinnúmero de detalles, pero principalmente que ese alguien que me guste no le cague mi drogadictud ya vamos de gane, pero pa’ que eso suceda está más que cabrón sobre todo porque no lo ando buscando, jajajajaja, que me encuentre, si quiere, así me dura más la mota. No, la neta yo no soy material para convivencia cotidiana, las visitas esporádicas son chidas, de ésas “Comes y te vas” a la Foxé, pero sí me interesa que mínimo la otra persona sepa que la tierra NO es plana, y lo especifico porque lamentablemente es la gente joven la que me agrada, la gente de mi edad me da harta hueva porque se vuelve una competencia constante para ver quién vergas gana en todo, y también esas cositas, ¿qué creen?, me dan hueva. Con la gente joven puedes aprender de esa libertad que ya no tienes y ya no te corresponde, seguir actual en los temas, música, cine del momento sin necesidad de investigar nada, la neta está conchita, me han contado, y ahí sí me han contado porque el chacal que pagué por adelantado se quedó atorado con la cuarentena, jajajajaja, tampoco soy tan pendejo. No, no me ha tocado ni es algo que busque, pero cada vez sí le estoy viendo su lado positivo, y considero que si se trabaja de ambas partes, pues ambas partes ganan, al menos conmigo de llegar con una pinche rata de alcantarilla en el cerebro se irían con un pinche cuyo vergas, pero pos’ tampoco se me antoja ser docente a estas alturas de mis amantes en turno.

A mí de entrada sí me daría miedito un bato como yo, imagínense todo lo que se iba a tragar el sugar baby, jajajajajaja, no, no era eso, pero ando muy high, y ya me gusto esta mamada de escribir BIEN como pienso, como si estuviera con ustedes platicándoles muy grifo mis abyssaventuras, por eso lo hago en el momento en el que estoy justo en mis picos marihuanescos porque entonces escribo valiéndome verga las formas, el vocabulario o las moralidades de cada quien. Además es una contribución social que ofrezco de muy buena manera el de entretenerles con lecturas raras en su newsfeed que no dude esté culerón y no tengan cosas raras como éstas, ah pues ahí entro yo, y yo gano desahogarme, y publicitar mi próxima aparición social como sugar daddy jajajajaja es un ganar-ganar de los queridos coaches de la estupidez. Y pues aquí seguimos encerrados, eda’, limpiando los techos, porque pisos y paredes ya quedaron. Ya cociné y congelé toda la comida que hice pa’ la cuarenta; la jardineada es de todos los días pa’ saludar a mis plantitas y acompañarlas un rato en lo que me chingo un gallito. Y de pronto cuando no tengo nada qué hacer pos’ entro a Tinder y Grindr pa’ ver qué pica, jajajajaja, no se crean, pero sí entro, y entro más a observar que a otra cosa, y la otra coas es a platicar, a ser el consejero espiritual de los usuarios. Es mi otra manera de sentirme conectado con la gente, el poder platicar con alguien, y fíjense que cuando uno se presenta como buen pedo, así como soy, pues, entonces la gente aprovecha y se queda a platicar un rato, yo encantado, porque me entretienen y me dan material para mis novelas, cuentos, teatro o cine, jajajaja, tampoco voy a desaprovechar esas oportunidades. Y obvio como me ven grandecito pues los primeros que me buscan son los morritos, y antes de saludar te avientan la pregunta: “¿Sugar?” seguido de un: “ja ja ja”, ¿ustedes creen que me voy a detener?, pos’ no, porque ya les dije que lo que me interesa es conocer otras formas de pensamiento, otras vidas, otras maneras de ver la vida, de vivir, de pensarla. Porque también está la contraparte, donde no son los morritos sino los rucos de tu edad, ¿neta?, si quiero platicar con alguien de mi edad pues me voy a una puta cantina y ya, ¿no?, que tengan tantita pena, que no mamen, jajajajaja. Yo tengo 43 años, y llegan a contactarme gente de 40, y sí les cago el palo y les digo: A ver, una cosa es que yo sea mayor que tú por tres años, y otra muy distinta a que eso me obligue a ser sugar daddy de cualquiera menor que yo.”, obvio se armen y así me los quito de encima, porque les aseguro que sus pláticas serán sobre su trabajo, y su soledad, bla bla bla.

La mayoría de las personas cercanas que conozco y con las que convivo por lo general o fueron mis estudiantes o les conocí en esas redes sociales, porque neta, para mí son los accesos que tengo para relacionarme con gente. Cuando era joven me la pasaba trabajando que lo menos que quería era conocer gente en la calle, y así fui conociendo gente a través de estos espacios cibernéticos. Tengo muy lindas amistades de esos espacios, y si siguen conmigo cerca es por algo, porque son excelentes personitas que le aportan algo a la sociedad, y no sólo unos pedazos de carne buenísimos que maldita sea, yo no quería que fueran mis amigos jejejejeje ¿me entienden, verdad?, jajajaja. Ya en serio, sí tengo gente, amistades muy lindas de esos espacios, porque también hay gente como yo que es su única forma de relacionarse con otras personas, ya quien ande en la putería es muy su pinche pedo. Con esta nueva modalidad que les voy a manejar del Sugar Daddy prometo ya no hacer amistades, jejejeje, ya tengo muchas, ya con esas está bien, mejor me voy a enfocar a encontrar un sugar baby que cumpla con mis requisitos y yo con los de él, y si sí, pos’ ya chingón, porque yo de todos modos ya chingué, todo lo demás ya es un plus en mi vida. Y como ya me chingué dos porros completos, ya mejor le paro aquí que capaz que termino desplegando solicitud de cuarentena con oferta a quien enliste. Ya, pues, gracias por su lectura y acompañar mi pachequez.

Abyss Borboa Olivera

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