QUIÉN IBA A PENSAR...



Sí, toqué la campana más obligado que de ganas, pero se la debía al personal de salud, a mi tía Socorro, a mi hermana Betty, y a toda mi familia y amistades que estaban ahí conmigo esperando que todo saliera bien. Pero yo, no mamen, para mí era un pinche miedo en ese momento, sí, ya terminaba el tratamiento pero ¿qué seguía?, ajá, la cirugía, ¿y después?


A mí no me aterraba morir, yo estaba y sigo estando preparado para morir, mi pedo en ese momento era cómo iba a vivir, bajo qué condiciones, cómo sería mi vida después del cáncer. Eran tantísimas cosas que todas las organicé antes de la cirugía, y ¿qué creen?, pos’ de nada sirvió porque cuando desperté de nuevo a la vida, nada, absolutamente nada ha sido igual al pasado, nada. Lo cambié todo, completamente todo. Lo propuesto, lo organizado de nada servía, eso había sido pensado y planeado para después del cáncer, pero nunca imaginé que todo fuera distinto. Por eso y ciento de cosas más amé mi cáncer, y amo mi historia, porque esto me hizo crecer, a huevo, pero crecer.


Todo sucedió tan rápido, en verguiza se me fue la vida, y era una tras otra, y cuando creí que todo había terminado comenzó realmente el aprender a sanar mi vida tanto física, emocional y mentalmente. El cáncer no es la enfermedad, el cáncer es la vida que no has aprendido a vivir y amar. Yo vivía tranquilo, pero en chinga, pensando siempre en contribuirle a la sociedad, preocupado únicamente por hacer más llevadera la vida de las personas que me rodeaban.


Quienes me conocen saben que así soy, soy de los que se preocupaba antes por todo mundo menos por sí mismo. Ése era mi cáncer, ocuparme de querer ser un ejemplo para cualquiera y me olvidé de ser un ejemplo para mí. A huevo que lo logré, logré ser un docente responsable de sus actos y palabras, logré ser una persona congruente, pero olvidé abrazarme, por eso ahora para mí representa mucho el abrazo. Porque abrazar implica tanto, implica saber vivir la vida.


Y a huevo que es doloroso, pero es más doloroso seguir lamiéndote las heridas que no dejas que sanen, yo soy de los que les echa sal para que sane pronto, así funciono, por eso la vida sabe darme esos putazos, porque sabe que disfruto el reto de salir de ésa o aquélla.


Ahora estoy desde acá, desde este lugar, desde donde me he abrazado y me he vuelto uno. Desde acá, desde mi soledad elegida, desde el olvido de tantas personas, desde el recuerdo les digo: Ah qué pinche hermosa es la vida, al menos la mía, y eso a mí ya es lo único que me interesa. Y si antes me preocupaba por la sociedad, ahora solo me preocupo porque no se me acabe la mota.


Les amo 🖤🧙🏽‍♂️


Gracias por haber acompañado al Abyss del pasado y haber sido testigo de su muerte. Quienes se han quedado les agradezco con amor, y quienes decidieron ir desde acá ni vergas que les abrazo, ya lo hice mucho y no valió la maldita pena, jajajajaja “a la verga, los pastores, se acabó la navidá”


Abyss Borboa Olivera

Abril/09/2020

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