PUES NO, NO LO ESPERABA


PUES NO, NO LO ESPERABA


Cuando me dieron de alta de mi esofagectomía, hace dos años, me advirtieron que iba a tener secuelas de la cirugía, y esto iba desde náusea todas las mañanas, hasta posibles vómitos, fatiga y falta de apetito. Yo estaba muy consciente que estos síntomas me acompañaría por el resto de tiempo que me quedase por vivir.


Y sí, a los pocos meses después de la recuperación quirúrgica comencé a tener un ciclo que logré identificar de 3 por 4, esto quiere decir que duraba 3 meses con una reacción de náusea, vómito y fatiga casi de manera diaria, contra 4 meses donde no había ninguna reacción, o al menos en muy pocas ocasiones. Una año, año y medio… y en enero donde creí que era mi mes bueno resultó ser el presagio de algo raro.


En enero tuve mi cita de revisión periódica con mi médico oncólogo, con los estudios que me realizaron, (laboratorios de sangre y CT Scan), no salió nada anómalo, y me dieron cita hasta de 6 meses después, mi siguiente revisión es en julio. En cada consulta le explico a mi médico mis padecimientos, y éste siempre me ha comentado que lamentablemente son síntomas de por vida que vienen como secuelas de un cáncer de esófago, y como siempre me sentí aliviado que era algo normal que no podía evitar.

Este año mis idas al lavabo a vomitar han sido muy recurrentes, mi cuerpo genera demasiado ácido provocando que termine en expulsión “voluntaria y de buenas”, y hasta cierto punto me acostumbré. Ya sabía, en cuanto abría el ojo al despertar, si iba a tener una mañana con vómitos ácidos o si sería “normal” dentro de mis posibilidades. Sin embargo, en las últimas semanas los síntomas se han pronunciado más.


Hace menos de una semana tuve un episodio muy inusual, sí hubo vómito ácido y náusea, y se agregaron nuevos síntomas que no conocía. La noche del miércoles comencé com un dolor abdominal, supuse que quizá habría sido por algo tan dulce que comí un día anterior (fresas con crema), para distraerme un poco y no pensar en el dolor abrí un En Vivo en IG y me puse a ver quién se conectaba para platicar un rato. Afortunadamente siempre tengo entre 1 y 3 personas que me acompañan hasta el final de la transmisión, y así fue, pero alrededor de dos horas después mi dolor se intensifico que me despedí para abandonar el En Vivo, el dolor se agudizaba y permanecía constante.


Apagué todo a la medianoche, y me dispuse a descansar, pensando que seguramente sería una infección común y corriente, y que para el día siguiente ya iba a mejorar. Error… Desde esa noche no pude dormir en casi 72 horas por el dolor tan intenso, agudo y horrible que sentía en la boca del estómago, y este dolor radiaba a la espalda y al hombro izquierdo.


El viernes mis hermanas fueron por mí a Tijuana y me trajeron a urgencias a Arizona porque acá está todo mi historial. El camino de casi 8 horas, contando las horas desde cruce fronterizo, me fueron útiles para dormitar a ratitos. Llegando a Arizona mi hermana me llevó enseguida a urgencias. Como había dejado de comer sólidos no traía mucho dolor, era solo la incomodidad de cómo me sentía, y lo adolorido del esfuerzo al vomitar.


Me atendieron enseguida, me hicieron estudios de sangre, un ultrasonido y una TAC, y las tres cosas para arrojar el siguiente resultado: Piedras en la vesícula, y hernia diafragmal. Ambas cosas me provocan la náusea y el vómito ácido, ambas cosas son las que me han traído así quizá desde hace ya un par de años. El dolor es nuevo, nunca había vivido un dolor como éste, salvo el dolor de la recuperación de la esofagectomía que pensé era lo más fuerte, pues no, el dolor más fuerte que he tenido ahora es éste, y según los médicos ese dolor es específicamente de la vesícula.

Llegué en sábado a urgencias, un sábado de fin de semana largo, y al revisar mi historial el hospital se lavó las manos dejándome ir a casa para que fuera atendido por el médico cirujano que me operó hace dos años, porque la hernia diafragmal se formó en el espacio vacío que quedó después de mi reorganización de órganos, y el hospital dedujo que éste sería entonces algo que mi especialista debiera atender. Me dieron de alto con todo y medicamento para sobrevivir unos días hasta que mi cirujano me vea.


Para ambos padecimientos que traigo su solución es cirugía. Así que hoy lunes, (día festivo), sigo esperando a que mañana logre obtener cita con el especialista. Mientras tanto aquí sigo adolorido, muy incómodo físicamente, sin apetito, con dieta líquida, sin ánimos de nada, ni fuerzas esperando a que esto acabe lo antes posible.


Los factores de riesgo de una hernia diafragmal es una esofagectomía, y esa fue mi cirugía. Y los factores de riesgo de piedras en la vesícula es la pérdida de peso rápida, y también me aplica. Ambas son consecuencias de mi cáncer de esófago, y no hay mucho qué hacer más que esperar. Y pues no, no me la esperaba.

Abyss Borboa Olivera

Buckeye, Arizona

31 de mayo, 2021.

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