HOY FUI AL SÚPER


Como buena señora precavida y nada desperdiciada acostumbro a congelar la fruta que ha pasado su estado de madurez, y que no comeré pronto, para utilizarla cuando sea necesario, pues ese stasch se acabó y me quedé sin fruta ni verdura, así que hoy decidí ir al Súper.


Hay gente caritativa que se apiada de la mediocridad de una y hasta le ofrecen raite, y sin preocuparme por solicitar Uber llegué como señora de edad avanzada a hacer el mandado. El chacal que me llevó se quedó en el coche.

-No, mijo- le dije muy determinada, -no tiene caso que te bajes, yo soy autosuficiente y puedo sola...- palabras más, palabras menos, el punto es que el chacal se quedó en el coche.


La verdad no estoy del nada consciente de los protocolos de cuarentena porque no salgo, no sé si se toma distancia o si se hace el juramento a la bandera, yo me puse en la fila de gente que estaba en el letrero que decía entrada. Quería un carrito para mi mandado, pero no había al alcance, llego a la puerta, me apuntan con una pistola de juguete de plástico del Aurrera y lo primero que se me salió fue decirle: -sí, ahorita... ¿hay carritos adentro?-, dije mientras me asomaba esquivando la pistolita.

-No- dijo el señor justicia de la entrada. Me regresé afuera, fui al estacionamiento y pepené el primer carrito que otra señora estaba dejando, todavía no terminaba de bajar el último piesito de su hijo cuando yo ya iba a medio camino, la verdad no quería dejar pasar el efecto de la pistolita para que no me volviera apuntar el fulano ése, y lo logré, para las personas que venían detrás de mí sólo vieron cómo una señora de edad avanzada entraba muy oronda por la puerta sin pistolita apuntándole, algo así como cuando llega la patrona. Yo seguí de largo y no quise voltear a reprocharles posición.


Me fui directo al área de Frutas y Verduras, encontré papaya, melón, fresas, manzana y nectarina, era toda la fruta que tenían. Y de verdura encontré tomate, (aunque éste y el aguacate técnicamente son frutas, las dejaremos en esta ocasión como verduras), cebolla, chile, lechuga, papa, calabacita, y germinados.


Yo llevaba mis bolsas para mi mandado, las cajas estaban solas, y aún así una joven me atendió de muy mala manera, pero no hice caso, ni le saqué plática ni nada, la dejé hacer lo suyo, mientras yo empacaba. Pagué, me regresó mi cambio y le agradecí deseándole una bonita tarde, y ahí, justo ahí cambió su tono y su actitud.


El chacal me regresó a casa y muy amablemente se ofreció a bajar mi mandado y llevarlo hasta la cocina. Se despidió, le agradecí y le anoté un gallito para cuando me llegue la motita buena en agradecimiento. Y como buena señora de edad avanzada acomodé todo en su lugar. Y aquí me tienen satisfecha con mis compras, ideando qué cocinaré el día de mañana mientras disfruto del gallito coqueto de la tarde.


El chacal era mi hermano, no vayan a pensar que a mi edad y bajo mi condición de cancerosa reciente vaya andar yo de pluma por ahí así como así, esas cosas son para Grindr o Tinder nada más, mi hermano brinca paro pero pos’ así como que chacal, chacal, pos’ no, este bato es macho progre o jípster que sí se baña, y esos no son chacales ni a putazos, más bien son putazos, pero ése es tema para otro cotorreo.


Abyss Señora Borboa

Gracias, Josha, te amo ❤️ jajajaja

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