ENTRE LA PORNOGRAFÍA Y EL PLACER


Considero que es muy importante aclarar que pornografía es todo aquello que lleva al placer sexual mediante imágenes estáticas o en movimiento que representan actos sexuales y eróticos. Sin embargo, no hay que olvidar que la pornografía se ha utilizado y comercializado por muchísimo tiempo como Trata de Personas, pero no es del delito del que quiero hablar, eso lo haré en alguna otra publicación que me interese abordar el tema, esta publicación va en función de analizar el estigma que se le tiene socialmente a la pornografía y partir de ahí para promoverla o vetarla, ésa es decisión de cada quien, y en mi caso la promuevo.


La gente se escandaliza de la sexualidad en sí, y México es un país cuyos tabúes los ha llevado a desarrollar parafilias, enfermedades mentales y galletas de animalitos hasta crear gente enferma sexualmente que acosa, violenta, viola, y asesina. Y el perfil de ese tipo de gente demuestra que en su mayoría eran hombres adictos a la pornografía. El problema de raíz no es la pornografía, el problema de fondo es la sociedad en la que vivimos donde la sexualidad sigue siendo un tabú, un tema que no se toca.


La pornografía está hecha con el claro objetivo de satisfacer las necesidades erótico-afectivas de las personas. La simulación de parejas teniendo relaciones sexuales de manera erótica y fantasiosa genera placer en las personas espectadoras, porque la sexualidad es la sexualidad, sin moral, sin tabúes, sin remordimientos, pero siempre conscientes de sus deseos, de conocer su cuerpo y sus reacciones. La pornografía estimula la sexualidad.


Y sí, muchísimo se ha hablado que: “La pornografía es mala porque muestra lo que NO somos las mujeres...”, por aquello de la estética, de pepa rasurada y bla bla bla, el pedo es que la gente que grita esas tontadas es la gente que nunca se ha metido a ver porno, porque si lo hiciera se diera cuenta que hay un sinnúmero de tipos de mujeres dentro del mundo de la pornografía comercial, de la que hablo es de la que se tiene fácil acceso y gratuito, no a la pornografía de la deep weeb donde es un delito porque es trata de personas, ésa ni está a la orden del día al acceso de cualquier consumidor, eso está muy bien escondido, muy bien protegido, esa pornografía es la que se oculta, de la que nadie habla y nadie denuncia, la que es necesaria atacar y desaparecer, pero para que eso suceda, primero el gobierno debe querer dejar de hacerlo y eso no va a suceder, y lo único que nos corresponde es seguir protegiéndonos como personas y bla bla bla.


El punto es que de la pornografía a la que me refiero es a la de fácil acceso tipo: PornHub, o xHamster, RedTube, YouPorn, Tube8, xVideos, etc. Ésas tienen las categorías que te imagines, hombres y mujeres de todos los tipos de cuerpos y colores, con todos los tipos de cuerpos y colores, encuentras desde clips, videos, hasta películas gratis en estos sitios, y puedes elegir desde lo erótico como un softporn como hasta lo erótico-fantasioso con un hardporn, aquí sí la preferencia es de cada quien, y créanme, si revisan bien cada una de las categorías en las páginas puedes darte cuenta que hay mayor cantidad de visitas a los videos amateur de gente común teniendo sexo, que las grandes industrias de cuerpos perfectos, así que el argumentito ése ramplón, pues no aplica para estos menesteres, y tampoco aplica la misma fórmula que con las drogas: “la marihuana es la puerta a otras drogas, como la pornografía lo es a la trata”, y pos’ no, señores y señoras, no va por ahí ninguno de sus dos argumentos, son dos cosas muy distintas: la pornografía y la trata.


La sexualidad despierta a muy temprana edad cada vez más, y esto es porque la gente adulta ha sexualizado todo lo que puede sexualizar, que cuando los morritos y morritas crecen, automáticamente te saben perrear porque lo vieron en casa, en la escuela, en la calle, en la iglesia no se hagan, con los vecinos, donde quiera, que cuando llegan a la pornografía ésta les parece algo tan habitual y de tan fácil acceso, y tan educativo que pasan más tiempo viendo porno que escuchando reguetón.


Si la juventud consume pornografía no es por enferma, la consume porque le parece mucho más conveniente masturbarse en casa que andar cazando virus, y más en estos tiempos. A otra porción de la juventud le despertó las ganas de experimentar en carne propia el sadismo, por ejemplo, y ahorita, les guste o no, hay jóvenes con esas preferencias de sadismo en su sexualidad, quizá no como estilo de vida, pero sí como experiencia. Y, cuando el cuerpo se abre a experimentar cosas nuevas de manera consciente, aprendes a conocerte como quién eres, porque al abrir tu sexualidad, abres tu mente a otros mundos, a otras posibilidades, y descubres tus fetiches, tus fantasías, tus gustos y preferencias, incluso, les puedo asegurar que muchísima gente podría decir que gracias a la pornografía logró definir su orientación sexual, y gracias a ella también descubrió lo que le gustaba en una relación sexual, a conocer sus fetiches y crear sus fantasías.

Así que, la pornografía comercial de libre acceso es más educativa que las clasesitas macuarras del colegio donde niños y niñas se aburren cuando el o la docente no sabe hablar de la sexualidad con el mismo respeto que se merece hablar de nutrición, matemáticas u ortografía. La pornografía ha terminado de educar a muchísima gente en temas sexuales.


Las personas que consumen pornografía no son personas enfermas, y son mayoría. Sí hay personas enfermas mentales que consumen pornografía y delinquen, y ese es problema de la educación sexual inservible en el país, no de los pobres actores y actrices que se quitan su ropita y muestran sus cuerpos suculentos para deleitarnos.


Yo recomiendo ampliamente a hombres y mujeres que consuman pornografía comercial de libre acceso y exploren las maravillas de los placeres de las personas, si no quieren aprovechar y fantasear, mínimo observen, analicen, y dense cuenta de la cantidad enorme de gente que disfruta su sexualidad, y les conmino a que hagan lo mismo de manera responsable, y de manera responsable me refiero a cuidarse de enfermedades de transmisión sexual, y nada más, porque para la pornografía no hay inversión de amores, la pornografía no retrata la vida amorosa se una pareja, ésa que cada quien la haga o vea telenovelas, la pornografía es un cortito o una película que no le interesa tener un lenguaje narrativo, le interesa que la gente que está como espectadora se emocione y se sienta uno de los personajes, o el o la voyerista


Claro, nunca falta el bato tarado que se cree igual que sus artistas pornos preferidos y cuando llega al acto deja mucho que decir y que desear, pero igual, tampoco es culpa de la pornografía, el batito es mamón con o sin porno, y ése es el pedo de sus padres, no de la pornografía. Ahora bien, créanme, la gente sabe que lo que ve es actuación pura, y eso es precisamente lo que gusta, porque la industria del porno comercial de libre acceso se ha enfocado en llevar a sus consumidores lo mejorcito; sin embargo, como lo mencioné, la gama de gustos y posibilidades se vuelve eterna en estas páginas, y aunque la industria sigue vigente, la gente sigue buscando el porno amateur de gente con cuerpos comunes.


Ahora bien, aunque la gente pudiera pensar que es una industria únicamente para hombres, pos’ se equivocan, no se imaginan la cantidad de mujeres que también disfrutan de la pornografía, que, en la mayoría de las veces, las mujeres experimentan más orgasmos gracias al porno, que a los batos.


Así como recomiendo que la gente consuma y disfrute pornografía, también les invito a no caer en actos que afecten a otra persona, la sexualidad es individual, y cuando se comparte es con consentimiento, y ahí sí, ambas personas pueden disfrutar como lo han visto en las porno, pero bajo sus propios contextos y posibilidades. Y si andan por ahí, pues ya de paso aprovechen y mastúrbense, es saludable mental, física y emocionalmente.


Abyss Borboa Olivera

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