A UN AÑO...


Hoy cumplo un año de mi Esofagectomía, un año donde con la cirugía terminaban mis tratamientos para intentar remover el cáncer. Fueron más de 8 horas en cirugía, pero cuando volví a la vida después de la anestesia supe muy bien que ya nada podría ser igual, fue una especie de Epifanía al despertar, pero nunca imaginé que esto era el presagio de lo que estaba por venir.


Dos noches previas a mi cirugía , estando en el patio de la casa de Betty fumándome un “último” cigarro (no fue el último), me dio mucho miedo morir, pero ese miedo me lo tumbé cuando me di cuenta que si moría en la plancha, moría muy satisfecho de mi vida, así que me entregué a lo que mis Aliens quisieran de mí, total, toda la puta vida han jugado conmigo sin invitarme, que ya esto me parecía pan comido.


Lo más fuerte y doloroso de mi proceso de cáncer no fue precisamente los tratamientos por los que pasé, sino toda esa maraña de emociones, sentimientos que no sabes qué va a pasar. Lo más fuerte es haberme preparado para bien morir, pero no me preparé para bien vivir ahora después del cáncer. No le creí necesario porque pensé que la vida seguiría, pero no, estaba en un gran error. La vida no puede ser y no pudo ser igual, todo cambió y cambió de la noche a la mañana.


Ahora, a un año de finalizar y quedar libre de cáncer, (hasta el momento), me detengo y contemplo el caminito recorrido, para mí parece como si mi cáncer hubiese sido hace años, la realidad me dice que fue hace un año y sigo sin creérmela, pero cuando volteo hacia atrás veo a mucha gente hermosa que me acompañó. Mi familia núcleo que nunca me abandonó. Mis tías adoradas que estuvieron siempre al pendiente. Y mis amistades más cercanas, más íntimas que me acompañaron. Estuve muy acompañado en todo mi proceso, y me gustó; por primera vez me sentía muy satisfecho de estar rodeado de tanto amor.


Al salir de cirugía, y al pasar el tiempo, en el transcurso de un año mi vida se modificó al 100%. Para empezar ya no se puede vivir como antes en cuestiones físicas. Mi cuerpo ahora es otro, mi cuerpo interno sufrió un cambio radical y ha sido una constante adaptación aprendiendo a escuchar mi cuerpo y mantenerlo sano en la medida de mis posibilidades. Mi cuerpo externo sufrió un cambio igualmente radical, y para éste no estaba preparado. Me ha costado muchísimo ubicar mi persona en este cuerpo, fue tan rápido todo y tan agresivo que yo me sigo viendo a mi mismo como una persona gorda en mi mente, y supongo que con el tiempo desaparecerá esa idea.


Cuando la gente me supo libre de cáncer, en recuperación, avanzando de manera positiva, poco a poco comenzaron a irse hasta quedarme de nuevo solo. Familia, amistades, personas con las cree conexiones chidas y diferentes, cuando me supieron estable se fueron. Lo entendí más tarde, pero en el proceso me dolió, de sentirme rodeado de mucha gente, me percaté saberme solo. La gente se había hecho a la idea de mi muerte, lo mismo que yo, y no se imaginó que sí la iba armar, y ahora que la armé ya no supieron qué hacer, y habré de suponer que prefirieron marchar, total, en teoría yo estaría muerto, en la práctica fue lo mismo, pero muchísimo más simbólico de lo que se imaginan.


Después de 6 meses añoraba regresar a Tijuana, regresar a mi espacio, porque en Tijuana un chingo de personas me esperaban... al menos ése fue mi sentir y pensar, pero al llegar a casa me di cuenta que todo era producto y deseo de mi imaginación.


Dejé de tener contacto con gente incluso cercana, la familia dejó de mandarme mensajes, mis amistades dejaron de procurarme muchísimo menos, y la gente que llegó a visitarme a mi regreso dejó de hacerlo. En menos de lo imaginado me sentí un hombre muy pequeñito en una casa tan grande y tan vacía a la vez. Fueron realmente momentos muy difíciles para mí, porque me costó trabajo entender que soy una persona sola además de solitaria. El ser una persona solitaria es mi elección, el ser una persona sola no, porque ésta depende de la inclusión que haya de tu persona en otros grupos sociales, y me percaté que si revisaba mi vida, yo había formado grupos sociales toda la vida para sentirme un ente social, y ahora que yo no estaba en esas posibilidades me vi fuera de cualquier grupo social, me supe solo.


Para mí las depresiones no son parte de mi vida, sí he aprovechado mis crisis existenciales para crecer, y ésta no sería la excepción. Aprendí a adaptarme también a esto. Si mi vida ha sido una constante adaptación desde niño, esto ahora de adulto no iba a ser tan diferente, ni tan imposible, pero sí doloroso, y lo logré. Aprendí adaptarme a mi nueva realidad, a mi soledad, a mis reflexiones, a mis quehaceres. He aprendido a disfrutar mi vida con lo que tengo, con lo que hay, y no con lo que deseo, con lo que añoro, o con lo que buscaba.


El deseo, la añoranza, y los sueños dejaron de existir, pero no en una reacción de amargura, sino en una reacción de ver la realidad tal cual es y esperar absolutamente nada, ni de la vida, ni de mí, mucho menos de la gente, pero esto último yo ya lo venía manejando desde hace tiempo. El objetivo es vivir, y vivir en plenitud.


Sí, ahora al año, puedo decir que me costó mucho trabajo nacer de nuevo y adaptarme, pero lo logré y estoy muy satisfecho con los resultados. Me hubiese gustado compartirme con alguien o álguienes, pero no todo en la vida es para todas las personas. Yo he crecido, soy otra persona y lo reconozco, ahora tengo otras prioridades, otras formas de vida, tengo una vida donde no incluyo a nadie para no incomodarles, pero siempre abierto a amar, abrazar, acompañar y a caminar al lado de quien desee quedarse, aunque sea por un ratito.


Me di cuenta que me había quedado solo cuando pasaron 2 meses completos en los que únicamente recibí mensajes de mi familia núcleo. En un par de meses no recibí mensajes para platicar o agarrar la chorcha, tampoco tuve visitas. Dos largos meses que fueron muy difíciles de lidiar solo, pero también la armé, no me quise quedar ahí y entonces aprendí a construir mi propia vida con mis gatitas en casa. Por eso la cocina, la jardinería, la escritura creativa, la limpieza, la paz.


Encontré mil cosas que hacer, nada es ya rutina para mí, hago lo que quiero cuando quiero, disfruto muchísimo mi vida. He aprendido muchísimo, he crecido también, soy otro Abyss, uno con otra consciencia, uno con otra visión de mundo, un Abyss que valora, disfruta y abraza todo cuanto hay porque no sabes en qué momento la gente se irá, ni en qué momento vas a morir. La vida se disfruta viviendo y eso es justo lo que hago, justo lo que vivo, justo lo que agradezco.


Hoy, un 4 de junio de 2019, mi vida cambió, y nunca imaginé qué tanto, y lo que falta. Hoy también celebro este día como un cumpleaños más, uno que me tocó, por segunda ocasión, sin pedirlo, pero altamente bien recibido. Porque está el otro nacimiento, el que yo elegí, y ése fue con el Sapito Bufo Alvarius, donde incluí todos los momentos de inicio y abracé con gratitud y amor esta vida tan vergas que me encanta y me fascina.


Por último, no me queda más que agradecer a todas las personas que estuvieron y quisieron estar, pero muy en especial a esas personas que a pesar de todo y nada siguen estando presentes en mi vida. Les amo, les abrazo, les agradezco infinitamente su amor infinito, porque es correspondido.


¡Bienvenidos y bienvenidas a mi eterna fiesta de cumpleaños!


Con amor y gratitud

Abyss Borboa Olivera ❤️🧙🏽‍♂️

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